lunes, 21 de julio de 2014

"Donuts" de hojaldre con almendras

No creas que las deudas se me olvidan, para nada. Gracias a Dios, tengo una memoria de elefante. Lo que ocurre es que a veces tardo un poco en cumplirlas. Cuando monté la entrada sobre el millón de visitas a mis blogs utilicé para realizar los números estos "donuts", aclarando que publicaría la receta. He tardado, pero aquí están. La obtuve de internet, hay mil publicaciones de la misma, aunque con variaciones, me basé especialmente en la publicada por Las recetas de Manans














INGREDIENTES

1 lámina de hojaldre ( esta es de Lidl, antes usaba la Rana del C. I. ver notas)
1 vasito (de los de vino) de azúcar
1 vasito ( de los de vino) de agua
Almendras picadas

PREPARACIÓN


  1. Comienza por hacer el almíbar hirviendo el agua con el azúcar en un cazo al fuego durante 10 minutos. Deja enfriar. 
  2. Precalienta el horno a 180º.
  3. Abre la lámina de hojaldre y pon azúcar entre el papel y el hojaldre.
  4. Marca círculos con un aro de montar (ver notas) y en el centro de los mismos otros con un tapón o cortapastas. Este último retíralo (mira en las notas como lo aproveché).
  5. Echa azúcar en los aros que te quedan y con una brocha báñalos con el almíbar y sobre esta las almendras.
  6. Hornéalos hasta que los veas dorados (unos 15 minutos)


NOTAS

* Casi todas las recetas usan dos pisos de hojaldre con azúcar entre ellos. Yo los elaboro solo con un piso. Quedan bastante altos, si bien es verdad que no tan dulces.

* Ya sabes que uno de los secretos para que el hojaldre suba es que el corte del mismo debe ser seco, es decir, no debes arrastrar el cuchillo. Si lo haces con un vaso este no es lo bastante afilado para cortar bien el hojaldre. El molde que uso es el aro de montar. Si no tienes ninguno te sirve una lata abierta por los dos extremos. Siempre te cortará mejor que un vaso. 

* Es conveniente tener un par de latas guardadas, ya retirados los extremos, porque sirven para mil cosas. La de leche condensada pequeña tiene un tamaño ideal para mil inventos.

* Como no tiro nada de nada, aprovecho los aros interiores y los coloco todos juntos con los mismos ingredientes. Sinceramente, no pensaba publicarlo, pero la sorpresa fue mayúscula al comprobar que quedan mejor que los donuts, je, je.

* Con respecto al hojaldre, si sigues mi blog desde los inicios habrás observado que al principio usaba el Rana y posteriormente el de Lidl. Los dos me gustan pero quizás el de Lidl me convenza más, además aparco en la puerta, no tengo que entrar en la ciudad, cojo menos tráfico, es más económico y aprovecho otras ofertas.

REGRESO EN SEPTIEMBRE, ME TOMARÉ UN RESPIRO DE LOS BLOGS. ESTARÉ EN CASA CON OTRAS ACTIVIDADES.

PERO AUN QUEDAN DOS ENTRADAS ESTA SEMANA EN MIS OTROS BLOGS


EN DECORACIÓN : "Cocinas en el exterior"

EN MANUALIDADES, el viernes, y"Juguetes - y algo más -elaborados con garrafas"

lunes, 14 de julio de 2014

Cómo utilizar la masa de croquetas sin hacer croquetas

Aunque el título es extraño e interminable seguro que sabrás a qué me refiero. Ya expliqué AQUÍ como congelo las croquetas. En ocasiones hago tantas (con la TMX, es coser y cantar) que se me  hace cuesta arriba "armarlas" todas y congelo la masa en porciones para posteriormente formarlas.

Pero, lo cierto, es que o no se tienen ganas, se va contra reloj o, simplemente, quieres presentarlas de forma diferente y mucho más rápida. Hay quien opina, de los que las han probado en casa, que les gustan presentadas de este modo, incluso más.

Lo puedes hacer con tu receta preferida o con estas que te di LAS CROQUETAS DE JAMÓN SERRANO DE ORIA o LAS CROQUETAS PARA INTOLERANTES

En las de las primeras fotos simplemente he rellenado las conchas con la masa, por encima he añadido pan rallado y un toque de mantequilla antes de dorarlas en el horno. Al servirlas las adorno con un poco de jamón serrano picado.





En las siguientes he rellenado los moldes con ocho capas de pasta filo, previamente untadas de mantequilla derretida. Presiono bien el fondo, relleno con la masa de croquetas y las culmino con pan rallado y mantequilla antes de hornearlas hasta que estén doradas.



...Y las últimas son nuestras preferidas. Un verdadero vicio y, por supuesto, una vez que le cojas el punto las harás por el aire, mucho más rápido que las croquetas formadas tradicionalmente. Se parecen mucho a las anteriores, más pequeñas, pero el resultado es mucho mejor.

Abro el paquete de pasta filo. Marco círculos, presionando un molde redondo en la primera lámina, los círculos del tamaño del mini molde elegido que dé para cubrir fondo y paredes. 

Corto las ocho o diez de golpe, guiándome por la marca de la superior, sin mucho miramiento, sin buscar la perfección. Presiono con un dedo el centro, para que no se descoloquen, y con una brocha de silicona y mantequilla derretida voy levantando capas y embadurnando. 

Repito la operación con el resto de la pasta filo. Lo hago con ligereza, ya sabes que la pasta filo se seca solo de mirarla. Generalmente se tapa con un paño húmedo para que no se resequen, yo no lo hago porque voy como una locomotora, a todo trapo.

Introduzco los 8 ó 10 círculos de golpe en un molde de silicona pequeño y estrecho, de esos que son para hacer mini magdalenas, que previamente he untado con mantequilla. Presiono el fondo, le echo una par de cucharadas de la masa de croquetas, pan rallado, mantequilla a trocitos  y horneo con el horno precalentado.

Estas, tan pequeñitas, observa el tamaño en mi mano, quedan crujientes y son muy fáciles de manipular. Al servirlas le pongo un poco de jamón serrano.

Las veo ideales, para un aperitivo, un bufé, o si son varias para una comida.




Existe una tercera opción, de la cual  no tengo foto. Mi hermana Oria rellena mini volovanes y los hornea. 


¿Se te ocurre otra idea para usar la masa de las croquetas? 

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lunes, 7 de julio de 2014

Polos de yogur de soja con frutos rojos y miel

Casi, casi casi... he dado la receta solo con el titulo. Exquisitos, sanos y muy simples. Te dejo la proporción de ingredientes para que te lances a elaborarlos y el método para ensuciar lo menos posible, solo un recipiente, ni batidora, ni nada de nada.

Yo los hago con frutos rojos congelados. Si eres previsora y tienes un buen fondo de congelador, frigo y despensa puedes hacerlo en 5 minutos y luego esperar que se congelen.   

Tengo tres tipos de recipientes para polos y al final siempre uso en primer lugar los de Ikea, los más económicos y los más prácticos. 





INGREDIENTES
Para cada yogur de soja natural. (Puedes sustituirlo por entero o griego)
50 gr de frutos rojos (yo uso congelados)
1 cucharadita (de las de café con leche) de miel, puedes ajustarlo a tus gustos.
1 cucharadita (de las de café) de zumo de limón.
opcionalmente un pellizco mínimo de sal fina

PREPARACIÓN
  1. En una fuente apta para el microondas (ver notas) pon en primer lugar los frutos rojos, no necesitas descongelarlos, el toque del zumo de limón, la miel y la sal, si la utilizas. Dale 3 minutos al 100% de  potencia, removiendo cada minuto, hasta que veas que la miel se ha disuelto. 
  2. Agrégale los yogures y mezcla bien, puedes hacerlo con un simple tenedor.
  3. Rellena los recipientes elegidos... y al congelador hasta que se endurezca.

NOTAS

* He querido darte la proporción por yogur porque la caja que compro de frutos rojos congelados es de 300 gr si la que tu consigues es de otra peso o si lo que usas son frutas naturales, te será más fácil hacer los cálculos
* Procura que la fuente que uses para el microondas o el cazo, si lo haces al fuego, sean los suficientemente grandes para que puedas hacer allí mismo la mezcla posterior con los yogures. Yo uso una de pirex que me sirve para mil inventos.
* Para facilitar el desmoldar los polos en el momento de comerlos los paso ligeramente por el grifo con el agua caliente.
* Si te gustan más dulces aumenta la proporción de miel, yo por la dieta procuro ser algo comedida.
* Uso mis yogures de soja de  los que di la receta AQUÍ, naturalmente, puedes usar yogur entero o griego.
* Todos mis polos publicados son de andar por casa, sencillos, con las complicaciones justas como los de cocktail de frutas o los de horchata de chufas,
* Ya publicaré otros muy similares para que veas el truco para presentarlos mucho más "coquetos", sin necesidad de molde específico.


lunes, 30 de junio de 2014

Ideas de presentación para nuestras comidas veraniegas

Cuando entramos en el verano vemos como apetecen y se multiplican  las comidas al aire libre con amigos o familiares. De ahí, que mis propuestas de hoy vayan encaminadas a la elaboración de algunos sencillos detalles para darle, también a la presentación al recibir en casa, un toque veraniego. Los siguientes son todos para elaborar los críos.

Por ejemplo, el detalle elaborado con blondas y que le dará un toque a tus bebidas. Fácil, muy fácil de hacer. Si sigues las fotos poco hay que contar, únicamente pegar bien la argolla con un poco de pegamento que impida que se deslice la blonda. Esas argollitas son fáciles de conseguir en tiendas de bisutería aunque es posible que en el cajón de las herramientas encuentres alguna mini arandela que te sirva. Los palos son los de brochetas. 



lunes, 23 de junio de 2014

Tortilla de pimientos del padrón con papas y cebollas

Una variación de la tortilla de papas y cebollas. Ideal para los que se atreven a que les toque un pimiento picante.

La que ves en la foto está algo seca, la ideal para mi es bien blanda, pero no la como. Esta es del barbudo que le gusta como la suela de un zapato. Tú dale el toque a tu gusto. Lo que importa es que te quedes con la idea.






INGREDIENTES

3 ó 4 huevos
2 papas
1 cebolla
Pimientos del piquillo.  ¿Cantidad? depende del valor. Yo haría una prueba empezando por 3, si te gusta ya te envalentonas con más en la próxima ocasión.
Sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra.


PREPARACIÓN

  1. Pela las papas, córtalas en rodajas finas.
  2. Lávalas bien para quitarles el almidón.
  3. Sécalas, si es necesario usa un paño.
  4. Pela y parte la cebolla en cuadraditos pequeños. Procura cerrar la boca, incluso apretando los labios fuertes, no los abras ni para decir muuuuuu. En serio, pruébalo y verás que funciona. Eso sí, no puedes abrir la boca.
  5. Fríe las papas usando no demasiado aceite, procura que no se queden nadando, coloca encima la cebolla picadita y a los cinco minutos los pimientos picados y sin semillas.
  6.  Hazlo al principio a fuego fuerte y desde que haga chu-chup, baja el fuego casi al mínimo y échale tiempo, no te apresures. Si lo necesita revuelve un poco con la espumadera, pero con cariño, no destroces las papas. Cuando la veas babosita, dale de nuevo caña al fuego para que se inflen ligeramente. No las dores.
  7. Escurre todo. Échale la sal.
  8. Bate los huevos, sin demasiado alboroto, sálalos.
  9. Incorpórale papas, cebollas y pimientos escurridos y tibios. Procura que todo quede bien impregnado con el huevo.
  10. Pon en la sartén una cucharadita de aceite, extiéndela bien y calienta. Échale la mezcla y distribuye bien, el fuego no demasiado fuerte, darle forma a los bordes con la espumadera.
  11. Ayúdate con un plato para darle la vuelta. Colócala de nuevo en la sartén. Remata bien los bordes. Sirve.

NOTAS
  1. Creo que hay un mundo de diferencia entre la tortilla de papas elaborada con las papas fritas "al golpito" sin prisas y con la cantidad de aceite adecuada. Tampoco me gusta echarlas en caliente a los huevos, cuaja aunque sea ligeramente partes del mismo.
  2. Poco más puedo añadir, según dicen está exquisita. Ya me dirás.
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EN MANUALIDADES, el viernes, ¿Dónde utilizar los modelos de estarcido de la anterior entrada?

lunes, 16 de junio de 2014

Tocinitos de cielo

Nunca antes me había atrevido a hacer los tocinitos, pero hace unos quince años, una amiga de la infancia, Ana Mª Travieso, me dio la receta, y lo hizo como hay que dar las recetas, no a medias tintas, guárdandose los secretos en el tintero, sino con las claves para que me saliera redonda y así fue. A ella le debo mis tocinitos.

Para mi gusto quedan mucho mejor que los comprados y que los realizados en la TMX.






INGREDIENTES:


12 ó 14 yemas, depende del tamaño.
Unas cucharadas de caramelo líquido o caramelo elaborado por ti
1 vaso de agua, 200 cc.
2 vasos, de los de agua, de azúcar, 400 cc.


PREPARACIÓN:
  1. Mezcla el agua con el azúcar en un cazo.
  2. Ponla al fuego, sin remover,  hasta que quede de hebra fina, lo sabrás porque al introducir una cuchara y sacarla caen gotas y la última "tiende" a ser una hebra (ver notas).
  3. Aparta y deja enfriar totalmente - yo lo paso a otro recipiente para que se enfríe más rápido-. No tarda más de 10  minutos.
  4. Mientras, vete preparando el horno, llenando la bandeja de agua para hacerlo al baño María. Enciende el horno en función ventilador.
  5. Separa las claras de la yemas. Puedes congelar las claras en un tupper, bien cerrado y etiquetado. Pon las yemas en un bol y algunas cáscaras de los huevos en el agua del horno - no, no estoy loca, bueno un poquito sí, pero en este truco no, es para que el agua no traquetee, el tocinito no quede con agujeros y el agua no penetre en el recipiente-.
  6. Unta un molde rectangular o cuadrado de bizcocho con caramelo líquido. Conviene que sea amplio para que el tocinito no quede con mucho grosor.
  7. Bate LIGERAMENTE las yemas, no las revuelvas mucho solo mézclalas y añádele poco a poco el almíbar a temperatura ambiente, removiendo las yemas.
  8. Cuela la mezcla y pásala al molde sobre el caramelo que habías depositado en el mismo.
  9. Colócalo con cuidadito en el horno, recuerda que al baño María.
  10. Hornea durante unos 20 ó 30 minutos a 180º. No te fíes nunca de los tiempos de horno especificados en las recetas, cada uno de ellos es un mundo. A partir de los 20 minutos vete echándole el ojo y cuando aparente estar cuajado, introdúcele una puntilla o un palillo, si sale casi seco, ya está. El tiempo también depende del grosor que le hayas dado, por lo tanto del recipiente.
  11. Deja enfríar y cuando esté a temperatura ambiente, pásalo a la nevera.
  12. No te precipites en desmoldarlo, espera que esté bien frío. Pásale una punta de cuchillo para separarlo de las paredes del molde y desmóldalo como cuando le das la vuelta a la tortilla de papas.
  13. Puedes cortarlo en porciones con facilidad.

NOTAS:

  1. Es más larga la explicación que lo que se tarda en hacerlos, pero quiero aclarártelo lo más posible.
  2. Si quieres intentarlo yo empezaría haciéndolos con la mitad de los ingredientes y así puedes corregir sin necesidad de hacer tantos. De todas formas, si te quedan blandos la primera vez no servirán para invitados pero estarán exquisitos. 
  3. La única dificultad de la receta está en conseguir el punto de hebra floja. Si eres principiante mi consejo es que cuando veas el agua queda transparente manténlo dos minutos más, a fuego lento, con ese truco empecé yo a elaborarlos. Ten en cuenta que si te pasas del punto no se mezcla bien con las yemas; por el contrario, si te quedas corto no cuaja bien al hornearlo.
  4.  La receta de Ana María era en la olla exprés y así empecé haciéndolo yo. Ponía agua en el fondo, una lata vacía y sin base ni tapa (como un aro de emplatar), el molde encima y una vez colocado todo en la olla echaba la mezcla y cerraba el molde y la olla. En la mía, que no es de las rápidas tarda 15 minutos.
  5.  Pero, cuanto más vieja más gandula, y el horno simplificaba mucho el trabajo. Aún no lo he intentado en el microondas, pero cualquier día... ya sabes que hace muchísimos años que elaboro el FLAN en el microondas y sale bordado.
  6. Ya he comentado en alguna otra receta que no elaboro el caramelo, te tengo pánico pues me queme una vez. Si lo usas comprado, ten en cuenta que de una a otra marca hay diferencia. Por ejemplo, el canario ... es mucho más amargo.
  7. Con el truco de las cáscaras no hay que tapar el molde con papel de aluminio. Lo heredé de mi hermana Mercedes y lo utilizo también en la  elaboración de flanes o preparaciones similares al baño María. 
  8. A pesar de ser una  incondicional de los moldes de silicona, no funcionan bien para esta receta, los mejores para ella son los de aluminio.
  9.  Nunca he usado los 14 yemas de la receta, ya las 12 que uso, me parecen "una pasada", como diría un joven. Las claras las utilizo para hacer merengues o suspiros, como decimos en Canarias, por ejemplo, para la receta de los  POLVITOS o para la BICA ENLATADA


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EN MANUALIDADES, el viernes, "Sencillas y variadas ideas para estampar "

lunes, 9 de junio de 2014

Nuestro mejor pan DE espelta con o sin panificadora

¿Nuestro? pero si en casa solo cocino yo... ¡Ah, es que aquí ha existido colaboración! La receta del pan es mía, basándome en lo aprendido con Salomé del Bloc de recetas, que es la que más ha trabajado la espelta de los blogs que conozco. El truco maestro lo ha aportado una amiga de la infancia, Delia Tovar, recordando una frase que su abuela repetía incansablemente cuando los suyos la sustituyeron  en el amasado del pan.

 El resultado: de nota. No creas que exagero. El elogio mayor que le puedo hacer es que es el pan de molde que menos sabe a pan de molde, sabe a pan, pan. Y sigue igual de esponjoso pasados unos días. Tan bueno queda que cuando tengo que llevar algún regalo culinario aparezco con el pan recién hecho y no esperan por razones para hincarle el diente.

Una de mis amigas acostumbradas a comer pan de espelta me comenta que nunca habían probado uno tan bueno.

Y algunas lo han hecho sin panificadora con un magnífico resultado y con harina de fuerza, es que el truco sirve para todas.

Tiene un problema, la dificultad de explicarlo. Delia vino por casa para darle el toque maestro delante de mí y me lanzó un reto: "Veremos si eres capaz de explicarlo en el blog".

Los expertos en pan seguro que conocen todos estos trucos pero insisto, una vez más, que no soy experta en pan, y ha sido fundamental para conseguir un pan excepcional .





Observa la altura con la que queda y LAS ESTRÍAS que se aprecian 



Mide un palmo de altura. De nuevo, observa LAS ESTRÍAS, que se forman



...Y al partirlo es esponjoso y crujiente y siguen las estrías


En la masa se forman esas mismas estrías. Probablemente reciban otro nombre pero lo desconocemos. 





Se desarmaba un poco al partirlo a máquina y hemos optado por partirlo siempre a mano con un buen cuchillo de sierra o con cuchillo eléctrico.

¿Quieres saber de qué va el truco de la abuela de Delia?
Sirve para cualquier tipo de harina.


INGREDIENTES
    350 gr de leche TIBIA (yo uso leche de soja, puedes usar la que prefieras).
    25 g de levadura fresca (yo uso la de Mercadona, 1 de las dos piezas que trae).
    4 cucharadas soperas de aceite ( de oliva o de girasol).
    1 cucharadita ( de las de café con leche ) de miel.
    Harina (en este caso de espelta blanca, este no está hecho con integral) ¿Cuánto? La que admita. Ya sé, así es como se daban antes la recetas pero ya verás, te sorprenderás.
    1 cucharadita (de las de café con leche) de sal.
    Las semillas que desees. Yo usé un pequeño puñado de lino, sésamo, amapola, calabaza y girasol. Y un poco más de cada una de ellas para adornar por encima.

    PREPARACIÓN
    1. Colocar en la panificadora o en el recipiente donde lo vayas a amasar los ingredientes en el orden siguiente.
    2. La leche TIBIA, la levadura desmenuzada, el aceite,  la miel y algo de harina. ¿Cuánto? a ojillo, sin miedo, como un tazón, más o menos. NO NECESITAS PESARLA... y la sal, no te olvides, encima de la harina para que no entre en contacto directo con la levadura.
    3. En la panificadora programa el número 1. Cuando empieza el amasado deja la puerta de la panificadora abierta y vete añadiéndole harina poco a poco, cucharada a cucharada. Desde que veas que se absorbe sigue añadiéndole más harina. ¿Cuánto? Aquí viene el "quid" de la cuestión: hasta que veas que presionando con un dedo la masa NO SE QUEDA PEGADA AL DEDO y además se forman esas estrías, estalactitas, o ¡cómo diablos se llame! ¿Por toda la masa? No, se forma por algunas partes. Yo calculo que uso, aproximadamente, entre 500 o 600 g de harina, pero el cálculo es a ojillo, no la peso.
    4. Cuando la panificadora indica el momento en el que hay que echarle las semillas, añádelas.
    5. Cuando acaba el amasado, saca toda la masa (se despega de las aspas con mucha facilidad), retira estas, le das un poco de forma a la masa, la vuelves a poner en la panificadora, echas las semillas de adorno por encima y presionas ligeramente con el dorso de una cuchara para que penetren ligeramente.
    6. Mientras se hornea intenta comerte una zanahoria, toma varios vasos de agua y relájate: los olores te elevarán el apetito a la enésima potencia.
    7. Cuando acabe el horneado saca la cubeta. Intenta pasar el asa hacia un lado ( la altura del pan casi lo impide). Con manoplas para evitar quemarte dale la vuelta a la cubeta sobre la encimera ( no lo hagas sobre rejilla porque quedan las marcas). Yo me ayudo girando suavemente el mecanismo que sujeta las paletas y "tachán" cae con mucha facilidad. Ya le puedes dar la vuelta y apoyar sobre una rejilla.
    8. Lo que viene después ni te lo imaginas... el cielo!!!!

    NOTAS
    * ¡Uf! trabajo me ha costado explicarlo. Si tienes cualquier duda, ya sabes donde estoy.
    * Nunca había elaborado un pan en el que la harina se calculara a ojo. Cuando Delia me hizo la demostración pensé que estaba loca, le añadía harina, más harina, más harina... Ella le añade la sal al final, yo después de la primera tanda de harina.
    * Me contó que cuando su abuela, que había elaborado pan toda su vida, ya no podía amasar la sustituyeron sus hijos, ella iba dando ordenes ante la incredulidad de los suyos: "más harina, no se preocupen que la masa echa la harina que le sobre..."
    * Intenté hacerlo con el amasado exprés pero no funcionó, es mejor partir del número uno.
    * Tiene un pequeño inconveniente, por buscarle alguno, la masa crece tanto que llega casi hasta la ventanilla de la panificadora.
    * Por cierto, la levadura de Mercadona la congelo y la voy sacando a medida que la necesito. Y el pan, por supuesto, ya partido en lonchas y bien envasado, derecho al congelador. De todas formas siempre guardo uno a mano en el frigorífico, ya en lonchas y en bolsas de plástico. Ese es el que voy usando después de un pase por la tostadora.
    * Esta misma receta de pan es la que estaba haciendo los últimos meses; pero, ni punto de comparación con el que sale con este truco, el resultado es el de dos panes absolutamente diferente.

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